Los protagonistas rastrearon a los enanos cautivos. Dieron con un grupo de humanos de la estepa y los derrotaron con facilidad. Allí se enteraron que esta era solo una carreta, qué otros habían sido llevados mas allá del mar de pasto, al mar de arena. Alimentaron a los liberados y descansaron antes de enviarlos de vuelta a casa. Luego emprendieron la marcha hacia el oeste donde los esperaba un jardín laberíntico y maldito.
Allí se adentraron en busca del resto de los enanos, mas se encontraron con guardianes vegetales del laberinto, hiedras bebedoras de sangre, gnolls entrenados y de los brutos, cofres encantados que se creían comediantes y una peligrosísima hechicera que derrotaron mediante la buena estrategia y un poco de suerte.
En la siguiente habitación sin embargo hallaron la recompensa esperada. Un montón de enanos desnudos esperando a ser devorados quien sabe por que horrores. Sin embargo luego de la pronta victoria los heroes convencieron con gran carisma a los enanos de que podrían protegerlos. Sin embargo tan pronto uno de ellos puso un pie fuera de la habitación. ¡Horribles monstruos vegetales salieron de las paredes!
¡Maldición! Perdieron algunos enanos en ese combate, pero la mayoría fue rescatada. Los llevaron de regreso a la entrada y los enviaron a la montaña solitaria custodiados por Kasim y como buenos aventureros decidieron investigaron los pasillos no explorados los jardines. Allí ya desensibilizados por tanta muerte ejecutaron a dos driadas corruptas bebedoras de sangre y sostuvieron una dura pelea contra sus guardianes Gnolls cuyos ultimos exponentes aceptaron rendirse.
Luego de sonsacarles que ellos eran guardias para estos jardines donde por comando de Zoltar, la hechicera del jardin estaba sacrificando la sangre de criaturas inferiores para que el desierte retrocedieses y el paraiso estuviese disponible para los gnolls.
Ofendidos ante la insinuación de pertenecer a razas inferiores los guerreros gnolls fueron atados y encerrados en una habitación con Larry el Golem para ser custodiados. La custodia no fue muy efectiva ya que los Gnolls utilizaron su piedra de teletransportación para traer refuerzos. Por suerte subestimaron a los protagonistas quienes los despacharon sin demasiado esfuerzo.
Esta vez mas avispados, destruyeron la piedra de teleportacion y continuaron investigando los pasillos que parecían ser eternos mas aún agobiados ya que vagaron por pasillos aún desérticos mientras luchaban contra sorpresivos ataques de hombres hongo y plantas vivientes.
Cuando finalmente luego de tantas vueltas encontraron una habitación contenía un horror. Una planta maldita devora enanos que no solo propinaba la muerte si no también una metamorfosis en repugnantes zombies. Estos zombies algunos eran amigos de juventud de Ivar lo cual rompio su corazón el tener que acabar con su maldita existencia.
De alli llegaron a la habitacion final donde Sir Agenor desenmascaró al Mimic contando un chiste malisimo y no fueron sorprendidos. Luego de eso finalmente pudieron irse del maldito jardin olvidado de Rashan y ya marchando de vuelta a la montaña solitaria en una yurta, pudieron descansar.
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